Las palabras de Julia Uceda

Palabras

«SON palabras ya ajenas

recogidas por otro aire,

y en no sé qué otro ámbito,

pero sobre este libro que ahora ojeo,

tarde y en la noche,

es como si vivieran. Quizá vivan aún.

¿Cómo ahora será quien las vertía

sobre papel que ya no reconozco?

Se acercan por los años aunque se fueran aviejando

desde que gotearan de una pluma,

y su brillo, apagado y lejano,

sabe a hoja amarilla.

¿Quién eres? ¿Cómo fuiste?

¿Qué frío establecía la distancia

entre palabra y corazón?

Y, sobre todo, me pregunto,

qué tinta, qué papel nunca escrito,

quemado por la espera, como toda esperanza,

fue a parar al rincón de los desechos

con aquella pureza, con tantos ideales.»

El texto presentado para su comentario es de carácter literario; se trata en concreto de un poema, titulado Palabras, y pertenece a la escritora Julia Uceda. Esta autora se formó en Filosofía y letras, carrera con la que pudo acceder a lo literario en su época, y, como consecuencia, elaboró una poesía profunda, no solo porque expresó temas de alto fuste, sino también porque analizó de forma lúcida su tiempo.

El recurso retórico que tiene una importancia capital en el poema es el extrañamiento, es decir, el encontrarse de súbito en una situación extraña. Este extrañamiento lo observamos en el poema desde su comienzo: «SON palabras ya ajenas». Empieza por el extrañamiento, donde otorga a las palabras un carácter ajeno, porque nos habla de un asunto metaliterario. De tal manera, se puede relacionar con Quevedo, porque es una reflexión metaliteraria sobre la lectura, como el poema Desde la torre, y ella lo trae a colación con el argumento de la palabra escrita, que permite hablar desde el pasado, y que al unísono entrecruza con la idea del cambio que el tiempo provoca en todo, incluyendo las personas del pasado.

En la tercera estrofa, cuando dice «¿Quién eres? ¿Cómo fuiste?», se dirige al autor. Es un no saber, y pregunta desde el desconocimiento. Ese alguien no se sabe quién es, porque no se conoce su mundo, su contexto. De ahí viene el extrañamiento, de centrarse en lo extraño, en lo desconocido, en lo raro. Ella acude a la acción cotidiana de leer como si fuera el resorte que le da la vuelta al tapiz donde se muestra el otro lado de las cosas, esto es, la reflexión acerca de la literatura y el proceso de lectura, manifestada asimismo en el psicoanálisis y en la reflexión de la palabra, que fueron los estudios de moda en la época de Uceda, momento en el cual se empezó a estudiar la filosofía del lenguaje, dejando de ser esta un mero bibelot. Prueba de ello es que Noam Chomsky comenzó entonces a desarrollar sus ideas, al tiempo que numerosos escritores rescataban los estudios de Wittgenstein.

Navarrete Navarrete, María Teresa, “Julia Uceda”, en Remedio Sánchez García, Manuel Gahete Jurado (Coords.), La palabra silenciada, voces de mujer en la poesía española contemporánea (1950-2015), Valencia, Tirant humanidades, 2017, pág. 105.